miércoles, 20 de mayo de 2026

Columna de Opinión

En la búsqueda de que todo mejore

Por: Olimpo Del Castillo



"La madre del arte es la arquitectura. Sin la arquitectura de nuestro propio ser no tenemos alma de nuestra propia civilización." Frank Lloyd Wright.


Nos acostumbraron a ver las calles y sus edificaciones sin motivaciones y estimulo alguno a no buscar respuestas o preguntarnos quienes somos, de dónde venimos y con el pasar de los años qué seremos como ciudadanía y de las cientos o miles de familia que habitaran lo urbano y muy pocos, el campo. La precaria educación y su orientación desenfocada no permitió que nos viéramos y sin poder comprender ese enorme potencial humanístico de siempre y para eso se debía hablar del Hombre creativo, inteligente, acucioso y no conformista con el mismo e invariable presente de muchos años.

Ningún interés tuvo quienes gobernaron en que se expandieran los horizontes y la visión, las ansias por nuevos interrogantes y respuestas que permitieran repuestas innovadoras e impulsos en el avance y comprensión de quienes somos y la imprescindible convivencia y respeto por el otro. La lectura y el razonamiento como aceleradora del conocimiento permitiría una mejor compresión de nuestros roles en el territorio colectivo sumado a todo esto, se despreciaba todo lo referente a la cultura y a la identidad de nuestros ancestros aborígenes, apartando incluso, su cosmogonía de siglos para asumir lo novedoso de quienes que solo perseguían el propósito de dominar y someter.

Pasados varios siglos e incluso hasta hoy, quienes debían producir circunstancias favorables que permitieran pasar de oscurantismo a la Ilustración nunca facilitaron las experiencias de creatividad, concepciones benefactoras para la vida, sobre todo, cómo nos conocíamos y entendíamos armoniosamente y prevaleciera el interés general sobre los grupúsculos que dicen poseer títulos y abundante conocimiento que únicamente dominan y sujetan, haciéndose reconocer como “inteligentes y honestos”.  

Cuantos discurso y propuestas de “desarrollo” se escuchan y leen por parte de todos los aspirantes y que obviamente no son de su autoría, fácilmente deducible porque desconocen totalmente que es y como poder obtenerlo; no se puede avanzar sobre lo que no se tiene noción, sobre lo que se experimenta y mucho menos sobre lo que no se vive. Es la Arquitectura el alma de todas las civilizaciones, es la transformación de lo que nos brinda la naturaleza para crear formas o contenedores de interrelaciones el comportamiento proyectado al futuro y al desarrollo de toda sociedad, partiendo desde una vivienda de interés social hasta ciudades funcionales, sostenibles, incluyentes y resilientes.

Son los profesionales de la arquitectura los llamados a representar una organización social con claros parámetros cualitativos que paren la violencia de los intereses hegemónicos de sectores económicos y políticos, sobre una conciliación de peso y eficiente ante la difícil problemática de las áreas urbanas. Es la arquitectura y el conocimiento de las diferentes aristas del entorno lo que nos hace inconformes, pero a la vez propositivos en cuanto a reformas e intervenciones urbanas, con la capacidad adecuada de traducir serias propuestas programáticas de gobierno en una imagen entendible, creíble y realizable para la ciudadanía.

Nuestra realidad es de muchas de nuestras ciudades es el caos denunciando por muchos y por todas partes que muestra una ausente planeación, proyección e ineficientes ejecuciones o distractores inútiles en el corto tiempo que se toman en aras de la complacencia inmediata, pero no con la interacción y conocimiento de varias disciplinas como sociólogos, economistas, geógrafos urbanos y funcionarios municipales, entre otros.  La ciudad siempre nos hablara de la calidad de lo construido, la funcionalidad, la habitabilidad y bienestar general y también de un desconocimiento generalizado por parte de quienes gobiernan y muchísimos de los gobernados muy a pesar de las garantías constitucionales que nos permiten decidir cual debe ser nuestra ciudad deseada e imponiéndole a los gobernantes cabal cumplimiento de la voluntad democrática y participativa.

 

 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Adbox