viernes, 13 de febrero de 2026

Columna de Opinión

Inundaciones en el Sinú y la Mojana: tragedias anunciadas

Por: Virgilio Salcedo Olivares


En cada ciclo anual cuando se presentan las épocas de abundantes lluvias, año tras año, se presentan las grandes inundaciones y son como las crónicas de unas tragedias anunciadas. Sin embargo, a pesar de esto, las autoridades nacionales y regionales, solo se preocupan con tomar medidas a corto plazo, tales como colocar sacos de arena para detener las inundaciones y repartir mercaditos a las familias damnificadas, envío de maquinarias para realizar limpieza del cauce del río, arroyos y ciénagas una vez ocurrida las tragedias. Esto es lo que ha venido ocurriendo en las regiones de La Mojana y del Sinú y otras regiones del país. Esta no es la solución, deben tomarse medidas de fondo que acaben de una vez por todas con estas grandes tragedias.


Señores gobernantes, ya es hora que a esto le den solución definitiva y no cortoplacista, como hasta ahora ha sucedido, tales como el dragado de los cauces y riberas de los cuerpos de agua, como el río Sinú y San Jorge en el caso de Córdoba y la región de l a Mojana en el caso de Sucre. Esta sería una de las principales soluciones y que esta se convierta en una póliza del Estado colombiano y no de un gobierno de turno y similar a la del sector de Bocas de Ceniza, que es el canal de entrada al puerto de Barranquilla y en donde se dispone de dos dragas en forma permanente.


Esta ocurriendo lo mismo que sucedió en el pasado con la construcción de la primera etapa de la Represa de Urrá, en donde transcurrieron más de 40 años para hacer realidad su construcción y además con un costo menor que Hidroituango, se hubiera construido la segunda etapa de Urrá.


Pregunta: ¿por qué Barranquilla sí y el Sinú y la Mojana no? ¿Cuántos billones se han gastado en estudios y estudios? Con tantos estudios se puede llenar una biblioteca , pues tales estudios han quedado en lo anaqueles de los gobiernos de turno, tanto los del Sinú como los de la Mojana. Esta ocurriendo lo mismo que sucedió en el pasado con la construcción de la primera etapa de la Represa de Urrá, en donde transcurrieron más de 40 años para hacer realidad su construcción y además con un costo menor que Hidroituango, se hubiera construido la segunda etapa de Urrá. Gobiernos anteriores han prometido billonarias inversiones para solucionar un eterno problema de las inundaciones de estas ricas y prósperas regiones de nuestra costa. Es la hora que los dirigentes de la región de la Mojana y del Sinú se preocupen más por estas ricas regiones, consideradas nuestra gran despensa agrícola y en el caso del Sinú, uno de los cinco valles más fértiles del mundo.


RESPONSABLES: Son muchas, pero muchas las inundaciones ocurridas como consecuencia de la ola invernal en las regiones de la Mojana y el Sinú al igual que las ocurridas en el pasado con la cuenca del río Suárez en el Cauca y la de Mocoa en el Putumayo; en todas el principal responsable es el Estado Colombiano, repito, el Estado Colombiano y no el gobierno, el cual jamás se ha preocupado de solucionar estos problemas con medidas efectivas, de fondo y a largo plazo. Igualmente son responsables todas y cada una de las comunidades que habitan en las orillas de los ríos Cauca, Sinú, San Jorge y sus afluentes y zonas de influencia, quienes arrojan en estos, toda clase de basuras y desechos, causas por las cuales, propician los desbordamientos de las fuentes hídricas.


Otros responsables en grado superlativo es el gremio de mineros que explotan las minas de oro del nordeste antioqueño sin ningún control de las autoridades regionales de Antioquia, quienes de manera irresponsable y desconsiderada, arrojan al cauce del río Cauca todas las sustancias tóxicas y venenosas que utilizan para la explotación de sus minas ilegales y que ahora llaman dizque artesanales. Tales desechos tóxicos pasan del Cauca al San Jorge y de allí al Sinú y todas las ciénagas y humedales; y cuyo represamiento es otra causa para las inundaciones y desastres durante la ola invernal año tras año en las regiones aludidas.


Contra estos hechos irresponsables y dañinos para la zona, es la hora que se unan los gobernantes y autoridades regionales de Bolívar, Córdoba y Sucre y formen un frente común en contra de esta ilegal y dañina práctica con el fin de ejercer acciones legales, incluyendo a las autoridades por su inoperancia para poner punto final a esta tragedia, en donde los mayores perjudicados son las regiones del Sinú, Cauca, San Jorge y sus zonas de influencia. Las medidas para poner punto final a esta tragedia deben ser radicales por parte del Estado Colombiano para proceder, en este caso, en contra de los mineros y en contra de las autoridades que han permitido esta forma irresponsable de explotación minera y con los cuales se ha venido violando en contra de los habitantes ribereños, el derecho fundamental para gozar un ambiente sano. No hay otra solución. Iguales medidas deben tomarse en el resto de Colombia y punto, no hay otra solución. Solo esta y nada más.


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