Barranquilla, la ciudad donde empezó a galopar el lápiz de Turcios
El niño que cabalgaba su caballito de palo soñando con las aventuras del ingenioso hidalgo empezó a cambiar el juego por el dibujo, como si cada línea fuera una rienda que guiaba su destino. Así, mientras el Caribe soplaba sus vientos de oportunidad, Omar Figueroa Turcios fue entendiendo que su verdadera cabalgadura no era de madera sino de grafito, y que en algún punto del horizonte lo esperaba Barranquilla, la ciudad donde sus caricaturas comenzarían a hablarle al mundo.
«En Barranquilla fue donde empecé profesionalmente como caricaturista en 1985 en El Diario del Caribe y algunas colaboraciones en El Heraldo. Me dieron la oportunidad de hacer caricaturas de personajes y luego ilustrar textos, y desde entonces no he parado de dibujar» revela Turcios sobre el significado de su vida profesional en la Capital del Atlántico.
El suceso que más le impacto a Turcios cuando vivía en Barranquilla fue la experiencia de conocer a primera mano el mundo periodístico.
«Conocer el mundo periodístico desde dentro, a través de mi cuñado Rafael Sarmiento, mis hermanos Celmira y Francisco Figueroa Turcios. Ver cómo era el día a día de una noticia, cómo se manejaba la información hasta llegar a ser publicada, pero mi ojo se iban para las caricaturas diarias, en ese entonces de los maestros colombianos Osuna, Kekar, Grosso, Al Donado, Nadie, Yayo, Linares…» reseña Turcios sobre la experiencia de vivir el día a día de un periódico.
En esta segunda presencia de Turcios en el Carnaval de las Artes hay, sin embargo, una ausencia que pesa con ternura en el corazón del artista: Narcisa Turcios, nuestra amada madre.
Narcisa es la única mujer que no estará físicamente entre el público cuando presente En busca del pez naranja, pero su compañía no se ha ido del todo. Desde algún balcón invisible del cielo —donde seguramente se guardan las primeras sonrisas que provocaron los dibujos de su hijo— ella seguirá paso a paso cada instante de este regreso.
Y mientras Turcios abra su libro y el pez naranja de la imaginación vuelva a nadar entre palabras y trazos, también estará allí la memoria materna, silenciosa y luminosa, recordándole que todo viaje del arte empieza siempre en el amor de una madre.
El regreso de Turcios a Barranquilla tiene algo de círculo que se cierra y de historia que vuelve a empezar. No es un invitado cualquiera: ha sido el único caricaturista convocado al Carnaval de las Artes, un encuentro cultural creado por Heriberto Fiorillo que reúne a escritores, artistas y pensadores del mundo alrededor del espíritu creativo del Caribe.
La primera vez ocurrió en 2010, cuando su obra cruzó la frontera del humor gráfico para dialogar con la literatura y el arte. Ahora, dieciséis años después, Turcios regresa a Barranquilla como invitado especial en la celebración de los veinte años de este importante evento cultural, como si el tiempo hubiera querido confirmar que aquel muchacho que empezó dibujando en las redacciones de la ciudad terminó convirtiéndose en una de las voces gráficas más singulares del Caribe.
«La primera que asistí al Carnaval de las arte fue en 2010, cuando lo dirigía el maestro Heriberto Fiorillo, me invitó para FANTÁTICO, el evento paralelo de los niños. Allí hice caricaturas y una gran exposición en el teatro Amira de la Rosa. Podíamos llevar a un invitado ,en ese caso llevé a mi esposa Adriana Mosquera NANI, creadora de la tira cómica Magola» recuerda Turcios sobre su primera experiencia en el Carnaval de las artes.
Con En busca del pez naranja, Turcios también se atreve a cruzar una frontera íntima que durante años había mantenido en remojo: la de la poesía. Acostumbrado a decir mucho con pocos trazos en la caricatura, ahora traslada esa misma síntesis al territorio de las palabras.
En este libro, el caricaturista convierte el lápiz en verso y la ironía en metáfora, compaginando dos mundos que en su obra parecen nacer del mismo pulso creativo: el dibujo que provoca la sonrisa y el poema que invita a pensar.
Así, Turcios demuestra que detrás de cada viñeta también habitaba un poeta esperando su turno para salir a la superficie, como ese pez naranja que finalmente emerge del agua de la imaginación.
«Me parece el Carnaval de las arte como el evento cultural indicado para lanzar mi primer libro de poesía ilustrada. Es un encuentro cultural de muchas disciplinas artísticas, y es un honor que me hayan invitado en el renglón de poesía, ya que es otra faceta que me encanta, y que tenía hace años pendiente, y de hacerla más atractiva con imágenes que acompañan mis textos. Esta fórmula hace a la poesía más cercana y fácil de atraer al público «Destaca Turcios sobre el lanzamiento del libro En busca del pez naranja.
Dieciséis años después de su primera aparición, Turcios regresa al Carnaval de las Artes como quien vuelve al puerto donde alguna vez lanzó su primera botella al mar. Pero esta vez no llega solo con sus lápices irreverentes: trae entre las manos la travesía poética de En busca del pez naranja, un libro donde el caricaturista y el poeta navegan en la misma barca.
En la celebración de los veinte años de este encuentro cultural, Turcios vuelve a Barranquilla como el muchacho de Corozal que aprendió a cabalgar sobre el papel, y mientras abre su libro ante el público, parece soltar en el aire del Caribe ese pez naranja de tinta y metáfora, para que nade libre entre risas, pensamientos y sueños, recordándonos que el arte —como los peces luminosos del imaginario— siempre encuentra la forma de regresar al lugar donde empezó a soñar
.png)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario