viernes, 20 de marzo de 2026

Columna de Opinión

Los embajadores de la fidelidad en el departamento de Sucre 

Por: Deison Dimas 


El concurso más esperado del año por fin ha abierto sus inscripciones para que todos los más fieles del departamento de Sucre puedan participar. En efecto, fiel a la chabacanería que caracteriza a la dirigencia política sucreña, no ha pasado desapercibido todo este debate universal sobre la famosa “ley cero cacho”, la misma que tiene como objetivo transformar a la sociedad sucreña como estandarte y ejemplo nacional de una sociedad amorosa, menos violenta y, por supuesto, más fiel.

 

Más allá del chiste, el cual se cuenta solo, el concurso publicado hace unos días por las redes sociales de la senadora sucreña de apellido Espinosa (lo prometido es deuda), no es más que las “pataletas” de ahogado de un proyecto de ley que nunca prosperó, pero que resonó por lo peculiar del asunto que, si bien se le pueden endilgar buenas intenciones, tiene un problema que se circunscribe a un tema estadístico, e incluso conceptual, pues definir la infidelidad es más difícil que pillarla (eso creo).

 

La caricatura del concurso no es más que el reflejo de la forma y el cómo han gobernado el departamento, un poder fiel a la lógica del pan y el circo, que se ha enquistado a espaldas de un pueblo que sobrevive a la informalidad, la pobreza y el control social de los grupos armados.

 

Ahora bien, me queda como curiosidad conocer las bases del concurso, dado que, con las mismas se resolverán, no todos los problemas del departamento, pero sí, algunos interrogantes:

 

Por ejemplo, ¿cómo se hará el criterio de selección del ganador? Supone uno que si es por jurados, estos deberán, por lo menos, ser más fieles que los ganadores. De lo contrario, si es por votación popular, se deberá definir algún cuestionario o algún perfil que les permita a los votantes poder votar por el más fiel, y de paso, establecer si los infieles pueden votar, pues ¿Cómo puede un infiel votar por algo que no conoce?

 

Hay otra duda en el marco de la lógica proposicional y la teoría de conjuntos: si el universo estadístico son todos aquellos sucreños(as) y la población los fieles postulados, ¿qué pasa con los que no ganan? Del segundo hacia abajo, alguna falla tuvo, es decir, no cumplió con todos los criterios o votos plenos para ser el más fiel de los fieles del departamento.

 

Y toda esta pérdida de tiempo parte del carácter estadístico de la variable que se está midiendo (la fidelidad o la infidelidad), una variable difícil de medir, dado que tiene sesgos, subjetividades, problemas de control y de rango; se es o no es fiel, nada de medio fiel., porque también sería medio infiel.

 

El tema también es de carácter temporal y espacial, y la duda es: ¿será que una persona que fue infiel antes y que ya cambió, es decir, ya no es infiel, puede participar? Peor aún, ¿será que la esposa que cree que su esposo es fiel y lo postula, pero ese mismo señor tiene otra que también lo cree fiel y lo postula, podrá participar? (Tiene dos votos o es un problema de duplicados).  

 

Para terminar esta recocha me imagino la foto al final, estos son los 52 (26 hombres y 26 mujeres) embajadores de la fidelidad del departamento Sucre, los que llevan la bandera del buen comportamiento, de las relaciones sanas, pero ¡Ojo!, una cosa es ser fiel y otra es cosa es que exista la probabilidad de que al fiel le metan cacho, puede pasar, y más, cuando la famosa ley de cero cacho aún no ha sido aprobada.

 

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