Los 4 alcaldes que ayudó a elegir el gran cacique
Por: Manuel Medrano
El estancamiento de Tolú se ha hecho cada vez más evidente con la llegada de Wilmer Arias a la Alcaldía. Cuando muchos creían que la figura de los caciques políticos había desaparecido, en Tolú, en mi opinión, aún sobrevive uno que ha logrado impulsar la elección de cuatro alcaldes y ahora aspira a que el próximo mandatario también pertenezca a su línea política.
Lo más preocupante es que, mientras al cacique aparentemente le va bien, al municipio le va mal. Tolú luce estancado y, como consecuencia, muchos turistas prefieren visitar Coveñas, un destino que hoy resulta más atractivo gracias al cuidado de sus playas y al desarrollo de su malecón.
Vale la pena preguntarse: si Tolú es considerado el corazón del Golfo de Morrosquillo, ¿por qué Coveñas ha logrado consolidarse como un destino turístico más competitivo?
Mientras tanto, pareciera que muchos ciudadanos de Tolú se han acostumbrado a esta realidad. Se percibe como algo normal que, durante las elecciones, antes de llegar a las urnas, existan puntos donde presuntamente se ofrece dinero a cambio del voto, por sumas de cincuenta u ochenta mil pesos. Si estas prácticas ocurren, representan un grave daño para la democracia y para el futuro del municipio.
También preocupa que no surjan líderes con la suficiente independencia para defender los intereses de Tolú y exigir mayores responsabilidades a sus gobernantes. Entre los aspirantes que ya han manifestado su intención de llegar a la Alcaldía, la ciudadanía debe analizar cuidadosamente quién representa un verdadero compromiso con el desarrollo del municipio.
La democracia local se ha visto debilitada. Si todos los ciudadanos acudieran a las urnas y votaran con libertad y conciencia, sería posible derrotar las prácticas clientelistas y recuperar el rumbo de Tolú. Solo así el municipio podría volver a ocupar el lugar que merece como uno de los principales destinos turísticos del departamento de Sucre.
Basta con mirar ejemplos como Sincé o Betulia, municipios que no tienen mar y que hoy adelantan iniciativas para atraer turismo regional y nacional. Esto demuestra que el progreso no depende únicamente de los recursos naturales, sino de una buena administración, de la visión de sus gobernantes y del compromiso de sus ciudadanos.
Los habitantes de Tolú tienen una gran responsabilidad. Es momento de dejar de elegir a quienes basan sus campañas en la compra de votos y respaldar a personas verdaderamente comprometidas con el desarrollo del municipio. Solo así será posible recuperar el tiempo perdido y construir un mejor futuro para las próximas generaciones.
Finalmente, considero importante reconocer que varias de las obras que hoy se ejecutan en Tolú corresponden a iniciativas impulsadas por la gobernadora Lucy García. Es justo dar ese reconocimiento cuando corresponde.


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